Basada en el best seller autobiográfico de Frank McCourt. ángela y Malachy McCourt abandonan un Nueva York sumido en la penuria económica rumbo a su Irlanda natal. Pero las cosas no les irán mejor allí a causa de la crisis tras la independencia y el alcoholismo de Malachy, que dilapida en los bares lo poco que gana. A base de subsidios y caridad ángela se las irá arreglando para mantener a sus cuatro hijos
Crítica
Puntuación del crítico: 9
Muchos consideran que esta película es muy inferior a la novela, e incluso dicen que es decepcionante, pero a mí me ha parecido un film triste y real, de enorme talento y magnífico reparto. Alan Parker, tachado de director muy irregular, ya logró emocionarme con "La Vida de David Gale", historia de una periodista que lucha por salvar a un hombre de la pena de muerte. "Las cenizas de ángela" la vi ayer por televisión y me arrepentí de no haberla visto mucho antes. Mejorable quizás, pero aun así una excelente película
Isaías
Ficha de Película enviada por lobezno-extreme el 25 de Agosto de 2005
Ya no volverá el Alan Parker de los 80. Esta es una de sus peores películas, pero aún así logran salvarse cosas. Por ejemplo las actuaciones de Watson y Carlyle.
Muy irregular propuesta de Alan Parker sobre una familia irlandesa que tendrá que pasar por todo tipo de miserias en una época, ya de por si, difícil. Basado en un conocido best-seller, el filme adolece de un excesivo subrayado dramático (la muerte de los hijos uno tras otro por la tisis es exagerado) y se acerca más al sensacionalismo que la sensibilidad y honestidad. Nos quedan, eso sí, escenas muy verosímiles, una reconstrucción acertada de la época y buenas aportaciones del niño protagonista y su madre Emily Watson. La cinta llega a un final esperanzador a duras penas...
Vi esta película hace unos meses, y recuerdo que me pareció bastante triste y dura. No puedo hablar de la novela porque no la conozco, pero la película me gusto porque trata de personajes muy reales a los que la vida no les va demasiado bien. Relamente la vida en Irlanda en esos años debió ser muy dura. Tanto Robert Carlyle como Emma Watson hacen unas actuaciones realmente conmovedoras, y los niños que salen tambien son muy creibles. En definitiva es una película emocionante y triste, con la que incluso puedes llorar.