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"¿No escuchais esos horribles gritos a vuestro alrededor? ¿Esos gritos que los hombres llaman silencio?"
Cartel de la película
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El enigma de Gaspar Hauser
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| Título original | | Jeder für sich und Gott gegen alle |
| Nacionalidad | | Alemania |
| Año | | 1974 |
| Género | | Drama |
| Formato | | Color |
| Duración | | 110 |
| Director | | Werner Herzog |
| Guión | | Werner Herzog |
| Fotografía | | Jörg Schmidt-Reitwein, Klaus Wyborny |
| Música | | Johann Pachebel, Albinoni, Orlando Di Lasso, W.A. Mozart |
| Producción | | Werner Herzog Filmproduktion |
| Reparto | | Bruno S., Walter Ladengast, Brigitte Mira, Willy Semmelrogge, Gloria Dör, Volker Prechtel, Enno Patlas |
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| Sinopsis | Alemania, principios del siglo XIX. Kaspar es un hombre que se ha mantenido en total aislamiento toda su vida, encerrado por un desconocido en una cueva, sin utilizar el lenguaje verbal ni conectarse con el prójimo. El año de 1824 es liberado y así se inicia su relación con la sociedad alemana del momento.
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| Crítica |  Puntuación del crítico: 10 | Kaspar Hauser es una lúcida revitalización del mito del buen salvaje. Herzog utiliza la historia real del misterioso adolescente aparecido en Nuremberg a principios del siglo XIX para establecer, una vez más, su discurso en contra de la civilización y su estupidez. Esta vez, se sirve de un personaje puro, primitivo, como los primeros hombres, que no conoce el lenguaje ni el arte, y cuya mente sólo ha sido poblada por imágenes de ensueño (que tarda en aprender diferenciar de la realidad). Así, Herzog inicia una diatriba contra una sociedad ensimismada y estúpida, construida en torno a unos valores superficiales y huecos, de los que el ignoto Kaspar resulta, en medio de su ingenuidad, un agudo observador, que en poco más de hora y media echa abajo todas las cosmovisiones hasta ahora existentes: la de la religión, la de la ciencia, la de la lógica; y con su comportamiento pasivamente subversivo se enfrena a todo lo establecido, como el machismo, el clasismo o la respetabilidad. Todo esto sin que en ningún momento suene a declamación simplona o a didactismo paternalista. El enigma de Kaspar Häuser comienza como termina, y tenemos la sensación al terminar de haber visto un conjunto de cuadros emotivos y terribles, sin estar ordenados racionalmente, sencillamente una serie de secuencias que pintan con paradójica precisión a un memorable personaje y al decadente y depresivo mundo con el que le toca enfrentarse. Lo de que Herzog tiene una capacidad de crear imágenes hermosas infinita no es nada nuevo. El secreto se halla en mirar la naturaleza, objetiva y fríamente, y convertirla bajo su punto de vista, transformar todo en una perspectiva. Así, la simple imagen del trigo meciéndose al viento en esta película toma el valor de sublime poesía; o las imágenes de un emocionado Kaspar alimentando a un ave. De nuevo aparece la naturaleza domesticada, convertida por el hombre, en aquella inolvidable y triste escena del circo, donde lo que es natural, tanto para animales como para hombres, ha sido ultrajado y destruido. Herzog, en todo caso, no es un naturalista místico y gratuito. La música es triste, y no es un mero adorno de las imágenes de la película. Destaco la interpretación de Bruno S. (aunque todas son muy creibles), actor cuya propia vida tiene similitudes con la de Kaspar, y por eso fue elegido por Herzog para interpretar el papel. Una película hermosa, profundamente triste pero plagada de un extraño sentido del humor y una inteligente utilización de la ironía, presente sobre todo en su magistral escena final. Una obra maestra, de lo que más me ha gustado de Herzog.
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Waster | | |
Ficha de Película enviada por Waster el 22 de Septiembre de 2006 |
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