Estupenda comedia negra de los Coen. Ideal para soltar unas buenas carcajadas. Lo mejor de la película son las delirantes escenas entre David Rasche y J.K. Simmons.
Pues yo creo que tiene un guión que va sobre ruedas. Todos los personajes están perfectamente definidos y los líos son caóticos hasta cierto punto, perfectamente calculados, sólo llegando al desmadre total en la última vuelta de tuerca. Que por cierto, me recuerda MUCHO, en algunos momentos, a 1 2 3 de Wilder.
Discrepo del critico: muy superior al No country for old men. Con diferencia. Es aquí en las tramas alocadas y la crítica irónica cuando los Coen rinden, no en las intrigas con ínfulas de clásicos que se hacen pesadas. Imprescindible