Notable compilación de (muchos) minijuegos, distribuidos a lo largo de varios tableros de juego de mesa. Los minijuegos aprovechan a la perfección las múltiples capacidades que tienen la pantalla táctil y el micrófono, siendo la mayoría muy entretenidos. El mayor problema es el escaso número de tableros, que sí, que están bien y que cada uno aporta su originalidad al juego, pero coño, son cinco tableros. El modo historia se acaba pronto, se echa de menos la posibilidad de comprar tableros como habíamos visto en Nintendo 64. Por otra parte, la inclusión de puzzles de otros Mario Party, la posibilidad de jugar a los minijuegos por nuestra cuenta y dos o tres modos adicionales, que si bien no presentan una grandiosa innovación respecto al modo historia, sí alargan la duración del juego son puntos a tener muy en cuenta. Excelentes las batallas con los jefes finales (incluido ese original Bowser cúbico). Pero aparte de la innovadora jugabilidad y de la gran calidad de los minijuegos, no es una auténtica aportación a una saga que lleva mucho tiempo llamando a renovarse. Muy bueno, probablemente junto a Mario Party 3 sea el mejor de la saga. Un 7,5.